2012-09-02

Cementerio



Un lugar de pensamientos libres acompañados de lágrimas y diferentes tipos de flores,             
flores que acompañan la existencia de un cuerpo muerto bajo la tierra.
Cuerpo que ya no habla, ni saluda, ni respira. Cuerpo que alguna vez estuvo vivo compartiendo con su familia, familia que lo hizo reír  y ahora llora por su silencio, un sonido que era su voz ahora descansa en ese cementerio, donde lo acompañan miles de cuerpos más.
Lágrimas perdidas y tiempo desperdiciado, pensando que nunca volverían a ver esa persona, este les acompaña desde el mismo momento en que su corazón se apagó.
Les acompaña en todos los momentos felices y tristes. Les dice que no lloren más, él está bien, mejor que nunca, sin tener que preocuparse más por nada, sin volver a sentir dolor, solo preocupándose y sirviendo a nuestro creador.
Ese hombre que le dio oportunidad al alma para tener una aventura en cuerpo humano, o animal, ese hombre que le dio opciones buenas y malas, algunas veces cometiendo errores y diciéndole que veas el mal ejemplo, para que aprendas y no te vuelvas a equivocar.
Y cuando el corazón deja de latir y los pulmones de respirar es porque ese gran ser a decidido que ya aprendiste suficiente en esa vida y te devuelve a Él.
Ese gran ser, ese gran creador,                                                                                                               
ese gran creador a quien llamamos                                                                                                      
Dios.

  
Andrea C. Blanco A.

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